Esta compensación no debe computarse para efectuar el cálculo del límite de 250.000 euros anuales de ingresos que supone la exclusión del método de estimación objetiva en el IRPF. La ponente determina que la compensación agraria no es un rendimiento de la actividad, sino un mecanismo tributario para resarcir el impuesto soportado que no resulta deducible y así garantizar la neutralidad del sistema. Es simplemente la vía para devolverle el impuesto soportado y preservar el principio de neutralidad tributaria, razona la magistrada.